Top 100 Comics del 2021 – #10-1

Con el 2022 arrancando páginas del calendario a toda marcha y viento en popa a toda vela a superar la temida «cuesta de enero», en Sala de Peligro llegamos al final de nuestro ranking con la selección de «lo mejor de lo mejor» de la cosecha comiquera del 2021. Detrás nuestro dejamos nueve entregas de diez obras de uno de los mejores años de producción comiquera que se recuerdan. Hasta ahora esas 90 obras seleccionadas han sido:

Del 100 al 91
Del 90 al 81
Del 80 al 71
Del 70 al 61
Del 60 al 51
Del 50 al 41
Del 40 al 31
Del 30 al 21
Del 20 al 11

Hoy, por fin, llegamos al final de nuestra lista de los «100 mejores cómics del 2021 en Sala de Peligro». Tras muchas deliberaciones, nuestras diez opciones seleccionadas han sido las siguientes..

#10 – Viuda Negra, de Kelly Thompson y Elena Casagrande

El único interrogante que se podía poner al debut de Kelly Thompson y Elena Casagrande con la Viuda Negra era si confirmaría las expectativas en los siguientes. Indudablemente, Yo Soy la Viuda Negra es digna continuación de los sucesos traumáticos por los que pasó Natasha Romanoff, llevando al personaje por unos derroteros dignos de interés. San Francisco se convierte en un eje vertebrador de las aventuras de la gran espía del universo Marvel, donde, además, tenemos la compañía de la ahora televisiva Yelena Belova. No será la única aparición, puesto que este tomo va tejiendo una tela de araña que recupera importantes vínculos de la protagonista. La configuración de Apogeo como un villano de peso confirman que esta aventura por la Costa Oeste sabe encaminar sus pasos con ribetes de potencial serie de culto. Nuevamente, el talento de Casagrande se complementa con el de Rafael de la Torre, aprovechando que el brasileño ya había pasado con nota ese envite en números anteriores. Thompson está brindando a una Natasha más vulnerable y humana, sin que pierda un ápice de su carisma. Un segundo tomo imprescindible para quienes quedaron enganchados con el arranque. Sigue el juego.

Por Marcos Rafael Cañas

#9 – The Nice House on the Lake, de James Tynion IV, Álvaro Martínez Bueno y Jordie Bellaire
  • Editorial: ECC Ediciones 
  • Formato: 12 grapas de 32 páginas
  • Precio: 2.95 €
 

Entre la extenuante rueda del cómic mainstream USA y los crowfundings personales más independientes que llevan dos años para ver una obra publicada hay un punto intermedio, donde los autores pueden desarrollar sin prisa todo su talento, imaginación e inquietudes sin hacer perder la paciencia al fan ni rebajando un ápice su nivel de calidad o, incluso mejor, derribando cualquier techo creativo previo a base de golpes. En ese punto de intersección entre el rodillo mainstream y los proyectos independientes más cuidados se encuentra esta obra, The Nice House in the Lake, una de las sorpresas del año a ambos lados del Atlántico. El tándem creativo de James Tynion IV/Álvaro Martínez/Jordie Bellaire se han sacado de chistera uno de los relatos que queda grabado, desde ya, en nuestros cerebros y nuestras retinas. Cruzando influencias tan dispares (algunas evidentes) como Agatha Chrisie, Chillida, Stephen King o la pandemia que no se despega de nuestro día a día, los autores esconden varias capas de reflexiones con las que muchos (sino todos) de nosotros hemos empatizado en varios momentos vitales de nuestra existencia. La puerta giratoria de amistades que establecemos a lo largo de nuestra vida suele ser un espejismo, sustituyendo grupos tras grupos de amigos en función de nuestra situación personal en cada momento, pero siempre, ingenuos, pensando que los últimos van a ser para siempre, no como los anteriores que van quedando atrás en la memoria, la nostalgia o el cabreo. Todo ello y mucho más encontraréis en The Nice House in the Lake, donde el despliegue visual de un Álvaro Martínez convertido en todoterreno juega con las capas, perspectivas, arquitectura y miradas para hipnotizarnos sin remedio y presentarse como serio candidato a llevarse a su casa todos los próximos Premios Eisner, incluyendo los que no le tocan. De momento, en nuestro país se han publicado dos grapas, así que estáis más que a tiempo de

Por Pedro Monje

#8 – Contrapaso: los Hijos de los Otros, de Teresa Valero

Vertebrado en torno al género negro y ambientado en el Madrid de los años 50, siempre desde la ficción, Teresa Valero ha construido un relato (inicio de una saga) que se ha colado en la práctica mayoría de los rankings de lo mejor del año mientras llegan ya los cantos de sirena del Premio Nacional del cómic. Léon Lenoir, hijo de un comunista muerto en la Guerra Civil, y Emilio Sanz, militante falangista, investigan para la sección de sucesos de «La Capital» crímenes que chocan con la imagen idílica que el dictador quiere dar del país. Su obsesión natural por querer descubrir y transmitir la verdad tras un supuesto suicidio desembocará en un enfrentamiento contra la dictadura y una trama oscura que hipnotiza al lector. Con espacio suficiente para moverse entre los arquetipos del género y las historias más personales, en Contrapaso acabamos asistiendo a la crónica de un país y de una época. Investigadores e investigados, víctimas y verdugos, acaban ofreciendo una radiografía de la atmosfera del momento, formando ecos del pasado en el presente del lector, quien se pregunta no pocas veces si la historia puede (o suele) repetirse. Teresa Valero, lejos de ser una recién llegada a la industria del cómic, ha volcado todo su talento, documentación y alma en esta obra, que cuenta con un epílogo contextualizador que suma valor añadido a la lectura, estimulante como pocas en el 2021. Esperando desde ya una continuación.

Por Pedro Monje

#7 – My Broken Mariko, de Waka Hirako

Este manga de Hirako Waka –tomo único- viene avalado por distintos reconocimientos. Una obra corta que tiene alcance social y universal por los temas hondos y complejos que aborda. El tema de la culpa, de los abusos, la violencia, el miedo y la pérdida son los ejes sobre los que se articula la narración de esta historia. Si el punto de partida es el suicidio de la amiga de la protagonista, el manga se expande para mostrar las flaquezas y luchas de la mujeres que buscan una paz que no encuentran. Sobre todo de Shii, que toma la determinación de robar la urna con las cenizas de Mariko para tirarlas al mar. Así, el dolor y cómo le podemos hacer frente son los motores de My Broken Mariko. El dibujo desgarbado, pero expresivo y delicado de Waka Hirako favorece el dinamismo y también la sensación de pérdida y desorientación de la protagonista. A la vez, el uso fluido de viñetas en las que intercala pasado y presente hace aflorar los contrastes emocionales de los personajes, al tiempo que pone en primer término la fragilidad de cualquier vida. Un manga sensible, triste, también con alguna pincelada de esperanza, en el que la relación entre vida y narración no es posible de desentrañar. Además de la historia principal, el manga se complementa con otro relato corto, Yiska, tan potente como My Broken Mariko, un manga que se pega al corazón.

Por Miguel Ángel Oeste

#6 – En Camino, de José Ángel Ares y Paco Hernández

Novela gráfica de José Ángel Ares y Paco Hernández, equipo creativo al que ya conocíamos por su anterior obra Rosa y Javier, protagonizada por Emma, una catalana que se planta en Roncesvalles con intención de llegar andando a Santiago de Compostela, sin ningún tipo de preparación. Por suerte todo camino empieza con unos pasos, y los de Emma se cruzan con los de Abigail, una joven de Barakaldo. Ésta le muestra cómo empezar, además de darle el mejor consejo de su vida: cada une tiene su propio camino. De esta forma, Emma empieza un viaje de más de novecientos kilómetros donde no sólo se conocerá a sí misma, sino también a Abigail, y a otros personajes secundarios. El guion de Hernández no sólo se centra en Emma, y su evolución, sino también en los motivos para hacer el camino de les secundaries. Además, se explican muchas cosas acerca del camino que sólo harán que queráis coger las zapatillas y echaros a andar. El apartado gráfico de Ares es espectacular. Con unos personajes súper expresivos y unos paisajes espectaculares. Una obra situada en el Camino de Santiago pero que lo trasciende a una forma de ver la vida.

Por Iria Ros Piñeiro

#5 – Monstruos, de Barry Windsor-Smith

A mediados de los años ochenta el artista Barry Windsor-Smith le propuso a Marvel realizar una historia muy especial con el personaje de Hulk para publicar sin previo aviso en un número cualquiera de su serie regular. Aquel relato iba a revelar que la personalidad múltiple de Bruce Banner no era tan solo fruto de la bomba gamma, sino que esta simplemente materializó un trauma (tan fuerte como el Coloso Esmeralda)  que le acompañaba desde la infancia, debido al maltrato de su padre. El proyecto, dada la meticulosidad de Windsor-Smith, se fue retrasando hasta que ocurrió algo que aún hoy por hoy no acaba de tener una explicación clara: sin avisar, Marvel publicó una historia prácticamente idéntica en la cabecera del Goliat Verde, firmada por los autores Bill Mantlo y Mike Mignola. El primer dibujante de los cómics Marvel de Conan, iracundo por lo que percibió como un plagio, retiró su propuesta, y las páginas que estaban finalizadas acabaron en un cajón durante años.

Con el tiempo, Windsor-Smith las recuperaría y empezaría a alterarlas para que dejase de ser una historia de Hulk sino de otros personajes propios, terminar el relato introduciendo muchos más elementos, y publicarlo con otra compañía. Esa labor, entre parones creativos, minuciosidad extrema y vaivenes editoriales, no se completó hasta pasados nada menos que treinta años treinta años. Y por fin, a principios de 2021, aquella propuesta que empezó siendo para una grapa mensual de poco más de veinte páginas, acabó apareciendo como una novela gráfica en blanco y negro de casi cuatrocientas. Monsters es el trabajo maldito de Barry Windsor-Smith, la obra a la que más ha dedicado un auténtico maestro del noveno arte, no solo en cuestión de tiempo sino también de esfuerzo. Sus páginas, tan hermosas como escalofriantes llevan adheridas un pedazo de su alma que fue arrancada en todo este proceso, y por fin, los lectores hemos tenido ocasión de contemplarla.  Su publicación ha constituido un auténtico acontecimiento, y ¿saben lo mejor?

Que las expectativas respecto a la obra en sí, tras tres décadas de espera, han estado a la altura.

Por Sergio Aguirre

#4 – ¿Y a ti qué te ha pasado?, de  Jenny Jordhal

Cómic juvenil centrado en los peligros de los trastornos de la alimentación, la autoestima, el acoso escolar y todos los monstruos que pueden aparecer en la adolescencia. A partir de un comentario supuestamente inocuo por parte de su abuela, Janne empieza a tener pensamientos recurrentes sobre su aspecto, su peso y su forma de enfrentar la adolescencia. A esto se le añade el acoso escolar que sufre, y que su supuesta mejor amiga empieza a comportarse como una estúpida con ella. Una historia dura pero muy necesaria donde Jordahl representa los monstruos de la protagonista como una sombra que siempre la acompañan y evolucionan junto a ella. Con un increíble reparto de personajes, situaciones y comentarios para hacernos pensar, y recordar lo importante que es la salud mental. Jordahl aboga por la comunicación y la ayuda: tanto pedirla, como ofrecerla. Y es que los monstruos de cada une no desaparecen de un día para otro, ni lo hacen sin ayuda. Un cómic para todo tipo de lectores que debería estar en todas las casas y escuelas de nuestro país, con un apartado gráfico y una narrativa potentes y llenos de verdad.

Por Iria Ros Piñeiro

#3 – El Pacto, de Paco Sordo

A Paco Sordo (Puerto de Santa María, 1979) lo conocemos en su etapa más cómica, con participaciones en Orgullo y Satisfacción y en el tebeo infantil Pum Pum, publicado por Anaya, pero hasta la fecha no habíamos podido disfrutar de una obra suya en largo formato. El Pacto, editado por Nuevo Nueve, nace en plena pandemia, cuando se le ocurrió realizar y acabar un cómic en cuatro meses para presentarlo al concurso de Bruguera que organizaba Random House Mondadori. Perdió, lamentablemente, pero muy lejos de desanimarse, pulió algunas viñetas y lo movió por editoriales hasta que la gente de Nuevo Nueve se fijó en él. Menos mal, porque si no nos hubiéramos quedado sin uno de los cómics más especiales que se han hecho últimamente sobre el mundo del cómic. El Pacto cuenta la historia del mítico autor de Bruguera Miguel Gorriaga, creador de El Pato Gitano y los Rayos Cósmicos. Aunque su estilo era muy parecido al de Manuel Vázquez Gallego (1930-1995), Manolo Vázquez, el autor más imitado de la etapa Bruguera de finales de los cincuenta, sus cómics calaron en el imaginario infantil de los niños de la época gracias a sus diálogos completamente surrealistas que muy pocas veces tenían algo que ver con las viñetas que lo acompañaban. Si Sordo hubiera hecho una novelización, o tebeización, de lo ocurrido, estaríamos ante un cómic del estilo de El invierno del dibujante (Astiberri, 2010) de Paco Roca. Pero El pacto es un tebeo mucho más delirante porque Miguel Gorriaga es un autor que nunca existió. Paco Sordo realiza una triple pirueta mortal haciendo un cómic que: homenajea a la escuela Bruguera contando la historia de Gorriaga con el estilo de dibujo y color de la escuela Bruguera de Vázquez; crea un cómic de misterio y humor negrísimo sobre la base de una supuesta historia verdadera; y utiliza personajes inventados y reales para hablar del estilo de un autor de Bruguera que nunca existió dibujado con un estilo más adulto alejado de la caricatura de la historia original. El resultado final es una excitante mezcla entre falso documental y carta de amor a toda una forma de hacer el cómic

Por Manu González

#2 – Villanueva, de Javi de Castro

El folk horror es una de las grandes deudas pendientes del terror español. Y es extraño dado el gran bagaje cultural rural que tiene el país. Y ha tenido que llegar una obra paradigmática de ese subgénero en el momento en el que la zona rural tiene que afrontar un fuerte proceso de despoblación. Uno que pone en entredicho la estabilidad económica de buena parte de la extensión del territorio nacional en un futuro… Y, por polémicos que puedan parecer, este tipo de proyectos son los que, ponen en valor y atraen algo de interés en los pueblos Javi de Castro con su Villanueva ha sido capaz de conjugar el tradicionalismo rural con una sensibilidad posmoderna urbanita. Todo ello sin perder un atisbo de su identidad como artista. De hecho, es un trabajo que rezuma una personalidad envidiable y que no ha tardado en colocarse en un clásico instantáneo del terror español. Y que vengan más. 

Por Pedro de Mercader

#1 – La Isla, de Mayte Alvarado

Mayte Alvarado lleva mucho tiempo trabajando como ilustradora, entre otras actividades, pero el año pasado decidió publicar su primer cómic. Con La Isla nos dejó más que fuera de juego. Qué forma de arrasar. Esta novela gráfica cuenta la historia de tres personajes principales (una joven, un hombre y un perro) que viven en una isla rodeada por un mar que todo lo puede y todo lo domina. Incluso arrastra a quienes leemos la obra. La isla es una experiencia lectora diferente, donde predomina el apartado gráfico por encima del texto. Y cuyo color delimita tres historias entrelazadas que evocan sensaciones tales como el desasosiego, el miedo, la pena y la esperanza, entre otras. Uno de esos cómics que más se disfrutan, en su primera lectura, cuanto menos se sabe de ellos. Pero no se trata de una historia sencilla, las relecturas permiten distintos análisis a tener en cuenta. La edición, a su vez, llama también la atención. La encuadernación es de cartón duro, de aspecto áspero, un detalle que sólo presagia el increíble interior con el que Alvarado se ha iniciado en el mundo de la novela gráfica.

Por Iria Ros Piñeiro

Una isla, una leyenda, marineros y un hogar son todos los ingredientes necesarios al servicio de una historia que, en forma y fondo, nos hace viajar sin moveros de vuestro hogar, estimula nuestras consciencias y nos regala catarsis ajenas en una puerta giratoria de sentimientos que nos descoloca e hipnotiza a partes iguales. La primera obra larga de Mayte Alvarado maneja con soltura varias historias en paralelo, a fuego lento y convergiendo con una dosis medida y, por momentos, retorcida y siniestra. Una obra inversiva, donde los detalles, los tiempos, las diagonales y los espacios vacíos cuentan tanto o más que sus diálogos. Y todo ello envuelto en un despliegue gráfico donde impera el estilo de curvas y composición de aguas en distintos colores para dar forma a todas las figuras, con una combinación mitad geométrica mitad abstracta que está al alcance de muy pocos. Lejos de acusar inexperiencia, según avanza la obra Mayte Alvarado reduce al mínimo los fondos blancos para envolver el relato en una sensación de tragedia inminente, regalando una secuencia de veinte páginas mudas en su tercer acto que te encoje el corazón. Las piruetas gráficas y la variación de la paleta de colores en cada capítulo, lejos de ser pirotecnia barata, son el mejor recurso para una historia que llega al alma.

Por Pedro Monje