Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura, un manga sobre costumbrismo y amor por los felinos

No hace mucho publicamos en Sala de Peligro un artículo donde hablábamos del amor de les autores de cómic por los perros, y dónde y cómo aparecían. Pues si los perros son parte fundamental de infinidad de cómics, qué decir de los gatos. Y, de entre todos ellos, en el manga es dónde más gatos podemos encontrar… con diferencia. Si a esto le sumamos el interés en nuestro país por las costumbres japonesas, no es de extrañar que Odaiba Ediciones esté publicando Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura el manga de Keito Yoshikawa sobre una joven pareja y sus cinco gatos.

La premisa de este manga es muy sencilla, Ryô y Mihoko acaban de casarse y, por temas del trabajo de él, tienen que mudarse a Kamakura. Junto a ellos se trasladan el resto de la familia Katagiri formada por cinco gatos con mucha personalidad: Hatsu, un gato blanco con la cara gris muy amistoso, Giara, de pelaje atigrado y bastante desconfiado, Mino, de pelaje oscuro y con bastante mala leche, y los más jóvenes, Yukke y Sanchu quienes desconfían de casi nada y no tardan en meterse en líos de lo más cotidianos.

Los siete deberán acostumbrarse a su nueva situación, los humanos a la vida de recién casados en una nueva ciudad con nuevos retos personales y laborales. Y los gatos a una casa nueva en medio del campo donde tienen más espacio, pero donde inicialmente se sienten desubicados. Peleas entre los gatos por el mejor rincón donde esconderse y dormir, sustos por parte de Mihoko como nueva ama de casa y cuidadora de una familia felina y malentendidos por parte de Ryô que tiene que aprender a convivir con su mujer y cinco gatos de lo más escandalosos.

La serie consta de cuatro tomos en total, por ahora en castellano hay dos publicados, y en ellos se desarrollan pequeñas historias donde no sólo se desarrolla la relación entre los recién casados, sino que además los gatos dan su punto de vista respecto a todo lo que acontece dentro y fuera de la casa. El punto fuerte de este manga, además de la comedia, es la cotidianidad y los ejemplos de costumbrismo japonés que acercan a les lectores a una cultura muy distinta a la nuestra. Un claro ejemplo de ello aparece en el primer volumen de la serie, donde Ryô y Mihoko dejan más que claro que pese a estar casados todavía hay muchas cosas que no saben el uno del otro.

En las primeras páginas se explica de forma somera que ambos se conocen en el trabajo, se enamoran y se casan. Ella abandona el trabajo, para convertirse en ama de casa, y él es trasladado a Kamakura donde se lleva a sus cinco gatos y su nueva esposa. A partir de ahí se desarrolla toda la historia, en un reflejo perfecto del tipo de sociedad en que viven los protagonistas.

Las pequeñas historias cortas que se van desarrollando en este manga varían el punto de vista entre humanos y gatos. Ryô y Mihoko protagonizan capítulos de todo tipo, más cómicos, sentimentales, profundos o sociales, con la aparición de personajes secundarios con los que interactúan para evolucionar como personajes y como pareja. Y por otro lado están los gatos, quienes aparecen de fondo en los capítulos más humanos, pero cuyos episodios se centran en el humor absurdo y en situaciones más que cotidianas para un gato, pero llevadas al extremo. La autora además expone los diálogos entre ellos, por lo que el humor está servido gracias a las cinco personalidades más que explosivas e hilarantes.

El apartado gráfico de Yoshikawa es sencillo y muy en sintonía con su historia, así como el guion se basa en el humor y la cotidianidad, el dibujo tiene el suficiente detallismo para que sea realista en los entornos y las representaciones de la ciudad de Kamakura al mismo tiempo que es estéticamente bonito en sus personajes, con un trazo limpio y claro. En los episodios protagonizados por los gatos el dibujo es mucho más expresivo para generar esa sensación de locura y desenfreno de los felinos.

Como ya hemos comentado, esta serie tiene un total de cuatro volúmenes y, según las notas de la autora, cada uno de ellos representa una estación en Kamakura. Por ahora han sido publicados el verano y el otoño, el tercero será el invierno en la casa Katagiri y finalizará con la primavera. Creando situaciones relacionadas con cada estación (frío, fiestas, momentos más o menos sociales) con los que tendrán que lidiar especialmente los gatos. Odaiba Ediciones es la encargada de publicar la obra en castellano, con una edición muy cuidada en cuanto a tamaño y papel, y unas sobrecubiertas con un tacto muy agradable.

Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura es una serie corta y muy amable que, precisamente por eso, puede pasar desapercibida. Sin embargo, en Sala de Peligro queremos reivindicar obras amables que nos acercan a culturas distintas a la nuestra. Y, todavía más, si lo hacen a través del humor y el amor. Y no sólo por los personajes de la historia, sino también por Kamakura, ciudad de la que les lectores aprenderán mucho más con esta lectura.  

Título: Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura
Guion, dibujo y color: Keito Yoshikawa
Edición Nacional: Odaiba Ediciones
Traducción: Elena Diez
Edición Original: Shinchosha
Formato: Rústica con sobrecubierta, 192 páginas
Precio: 7,50€