Doom Patrol (La Patrulla Condenada), arranca la cuarta temporada de los superhéroes más marginados de HBOMax

El mundo ha cambiado mucho desde que se estrenó esta serie. Ha habido unos mil y unos cambios en Warner, han visto proyectos nacer y morir y hasta Marvel Studios ha decidido expandir las cosas al formato televisivo. Y es curioso como Doom Patrol (La Patrulla Condenada) se ha terminado volviendo uno de los productos audiovisuales de superhéroes veteranos del panorama streaming.

Y es que, al fin y al cabo, este se trata de un producto muy de nicho con una fanbase silenciosa, pero fiel. Y no es para menos: ¿Quién querría declararse fan de los mayores inadaptados que ha dado el mainstream? Sin embargo, han llegado a una cuarta temporada sin perder un ápice de la frescura y la creatividad sin límites que ha caracterizado esta serie. No en vano, beben de invenciones de la mente de guionistas inclasificables como Grant Morrison o Gerard Way.

Había mucha expectación esta temporada puesto que la anterior proponía una situación sugerente y se avisó que en esta se presentaría a un nuevo y querido personaje. Y la verdad es que siempre es buena idea moderar las ganas de ver algo…

En base a estos dos primeros episodios ya uno puede deducir algunos de los derroteros que tomará esta temporada. La amenaza que tienen que impedir que se produzca es un apocalipsis de culos zombis. Por ese motivo, de nuevo, hay un fuerte elemento de viajes en el tiempo y todo está narrado de forma no lineal.

Aunque esos recursos no estén a la altura de las absurdidades e innovaciones de las temporadas anteriores, lo cierto es que queda por ver qué derroteros tomará esta tanda de episodios. En cualquier caso, deja un regusto amargo, porque se intuyen de una forma más evidente los hilos. O eso quieren hacernos creer…

Sea como fuere, es en los detalles y en la manera en que se introducen distintos elementos (que llevan a géneros antagónicos que, por algún motivo, consiguen cohesionarlos) donde reside los mayores destellos de imaginación en estos dos primeros episodios. La primera secuencia. in media res, es completamente grotesca, lo cual sirve de promesa de cara a un clímax. Pero no hay nada que luego consiga estar al nivel.

El tono es complicadísimo de conseguir. Y lo cierto es que este es un punto que flojea. Los aspectos cómicos no siempre terminan de encajar y se tiende a jugar más a desconcertar. Es uno de los problemas que viene arrastrando la serie, pero cada vez es más patente.

Estos episodios de estreno no han sido, desde luego, uno de los puntos altos de esta peculiar franquicia aunque dé pasos de forma sólida. Hay motivos de esperanza, pero el sabor de boca  que deja tiene margen de mejoría. Y con ello, que se entienda que uno quiere más locura.

Una de las cosas verdaderamente trascendentales, más allá de las peripecias, es la profundización en la psique de todos y cada uno de los personajes que componen el grupo. Este proyecto siempre consigue un equilibrio en un reparto coral y que todos tengan que afrontar sus propios demonios. Se arranca repasando en qué momento se encuentran los personajes y es con ese aspecto (más allá de definir y de introducir los conflictos) cuando el espectador se da cuenta del viaje que madurez. De hecho, uno de los temas principales aquí es el liderazgo, su coste y sus exigencias. 

A pesar de que los personajes sean cada vez más extremados y que se traten de problemas con los que el espectador no debería poder conectar, porque estos respiran mucha verdad. La serie es brillante haciendo esto y este arranque no es una excepción.

Y lo es si se tiene un gran nivel en el reparto: desde la actuación física y vocal de un Brendan Fraser que este año parece sonar para el Oscar, pasando por una contenida Diane Guerrero. April Bowlby tuvo mucho peso dramático la temporada anterior y sorprendió su versatilidad y vuelve a brillar con luz propia. Como también lo hace una siempre excelente Michelle Gómez, dando vida a una Rouge que debe aprender a integrarse en esta familia disfuncional. Además, en esta temporada se incorporará Madeline Zima interpretando a The Nanny. Hay ganas de ver cómo va a encajar este personaje.  

En cualquier caso, los intérpretes son perfectos y se nota que ya conocen y están más que habituados a vivir dentro de este grupo. El elenco es magnífico y han conseguido llenar el hueco que dejó Timothy Dalton.

Además, es la primera ocasión que una temporada se ha dividido en dos partes. Queda por comprobar si se trata de una decisión de producción/distribución o tiene sentido a nivel argumental.

Doom Patrol vuelve dejando en evidencia el conformismo que tienen muchas series de superhéroes al a hora de abrazar los elementos más extraños del género. Ver cada episodio es como adentrarse en la madriguera del conejo. Todo un viaje. Y esta cuarta temporada promete que seguirá siendo así.

Por favor, que sobreviva al reinicio de James Gunn. Por favor, que sobreviva al reinicio de James Gunn. Por favor, que sobreviva al reinicio de James Gunn.