El manga «Diario de intercambio conmigo misma» de Kabi Nagata presenta la dura historia de la autora y nos pone en su piel para que sintamos la depresión que domina por completo su vida.

Hace tiempo os recomendamos el manga Mi experiencia lesbiana con la soledad de Kabi Nagata. Un manga de tomo único, publicado en castellano por Fandogamia, que exponía la importancia de hablar sobre la depresión y los problemas de identidad sexual a través de la experiencia de la autora. Kabi Nagata se desnudaba en cuerpo y alma en ese primer manga, y aunque llegaba a un final en teoría cerrado, tanto la depresión como sus crisis no eran algo que se terminaran de un día a otro. Así, la editora que originalmente publicó Mi experiencia lesbiana con la soledad, a sabiendas que la autora de pequeña escribía un diario de intercambio consigo misma, le ofreció continuar su historia en ese formato. Aparece así Diario de intercambio conmigo misma un manga de, en principio, dos volúmenes en lo que la autora se enfrenta al éxito de su primera obra, y lo que ello conlleva en su irregular vida.

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta en este manga, al igual que ocurría con su predecesor, es que toda la obra está escrita desde el punto de vista de la autora. Es una autobiografía muy consciente de sí misma, para lo bueno y para lo malo. Por lo que su visión de cada situación está representada tal y como ella lo vivió, lo que no significa que sea completamente cierto cómo ocurrieron las cosas, sino cómo lo sintió ella. Y eso lo consigue a la perfección, en esta segunda obra Kabi Nagata es tremendamente sincera en su diálogo con el lector. Aunque en forma, ella se escribe a sí misma, en todo momento es consciente que lo que está dibujando va a ser leído por un público enorme. Obviamente, conociendo el éxito de su anterior obra, aunque ella no disfrutara de dicho éxito, la autora es consciente que mucha gente está interesada en lo que va a contar. Por lo que, su honestidad respecto a sus sentimientos y tribulaciones son de agradecer.

En su anterior obra la autora contaba sus problemas de identidad sexual, y empezaba a ser consciente de su depresión. En Diario de intercambio conmigo misma no sólo se siguen desarrollando estos temas, sino que además se amplían y profundizan. Aparecen así temas como el alcoholismo, la imposibilidad de relacionarse con gente de su edad, o el mantener relaciones personales sanas. Además, Nagata se adentra en la relación con sus padres, especialmente con su madre, y a través de su narración se percata de la cantidad de ideas erróneas que había (y en ocasiones sigue habiendo) preconcebidas en su cabeza acerca de ellos y su relación. Pese a lo que podría pensarse, tras ser consciente de su homosexualidad Nagata intenta en Diario de intercambio conmigo misma mantener relaciones sentimentales y sexuales con mujeres a las que no tiene que pagar. Sin embargo, su relación con la agencia de escorts no termina ahí, y esto creará en ella más inseguridades de lo que realmente la ayudará.

Como ya se ha comentado, el éxito generado por Mi experiencia lesbiana con la soledad no le reportó ningún beneficio a la autora, más allá del económico. Aunque las críticas de los lectores eran casi todas buenas, ella se esforzó por encontrar en internet las malas críticas. Ya que su familia no la apoyó como ella había pensado que ocurriría. Entrando en un círculo vicioso de desprecio y decepción consigo misma. Por otro lado, esto terminaría desarrollando un problema mayor en la autora, creando una adicción al alcohol e incluso autolesionándose en momentos muy puntuales. Por lo que creemos muy necesario recordar que esta autobiografía no es para todos los públicos. Y que la autora es muy gráfica y sincera con todo aquello que pasaba por su mente en esos momentos. Por lo que esto puede ser un detonante para algunos lectores, así que se recomienda tener muy presente que en esta obra se trata la depresión desde el punto de vista personal de quien la sufre. Y que la visión de Nagata de su enfermedad no es una representación de síntomas, sino de su propia depresión. Por lo que la lectura de este manga no puede considerarse un manual, sino únicamente una visión autobiográfica.

Tal y como ocurría en Mi experiencia lesbiana con la soledad el dibujo de Nagata es sencillo y rápido, con trazos irregulares que demuestran su estado de ánimo en el momento en que narra cada episodio. A tal punto esto es así que cada capítulo tiene un trazo ligeramente distinto, más tembloroso o firme según sea el momento narrado. El dibujo más firme ocurrirá cuando los pasajes sean de momentos relativamente estables, o felices. Mientras que, en sus peores momentos, su narrativa visual se verá comprometida. Sin embargo, será siempre coherente en su diario. Mantiene el bitono con el rosa que predominaba en la anterior obra y los capítulos son autoconclusivos ya que, cada vez que se escribe a sí misma, lo hace en un tiempo distinto. Quizá lo único que pueda despistar al lector es que la autora no pone en ningún momento las fechas en las que escribió y dibujó cada momento de su vida. Muy probablemente para protegerse.

Diario de intercambio conmigo misma son dos volúmenes que la editorial Fandogamia ha publicado en el mismo tipo de edición, respecto a tipo de papel y tamaño, que su predecesora. Sin embargo, no podemos asegurar que la serie esté cerrada, ya que Nagata podría continuar con su diario en cualquier momento. Por ahora, sólo existen estos dos números cuya lectura recomendamos encarecidamente. Ya que este manga consigue poner al lector en la piel de alguien cuya mente le juega malas pasadas, y que ve la vida de una forma bastante autodestructiva. Entender gracias a esta lectura, que existe gente cuya visión de sí mismos y de su entorno está tan distorsionada, ayudará a formar mejores personas. O, por lo menos, más empáticas hacia gente que sufre algo terrible que a simple vista no puede verse, una depresión. Y que, además, hay tantas y tan diferentes como personas existen. Es por ello que desde Sala de Peligro recomendamos los mangas de Kabi Nagata a aquellos adultos que quieran acercase a obras difíciles pero muy necesarias.

Si tras leer esta reseña crees que tú, o alguien a tu alrededor, podría estar sufriendo algún síntoma de depresión, o tendencias autodestructivas que pueden llevar al suicidio, te recomendamos que llames al siguiente número de teléfono (con atención las 24 horas) donde profesionales podrán atenderte, aconsejarte y ayudarte en cómo proceder: Asociación la barandilla: 910 380 600

Título: Diario de intercambio conmigo misma
Guion, dibujo y color: Kabi Nagata
Edición Nacional: Fandogamia
Edición Original: Shogakukan
Formato: Rústica con sobrecubierta, 160 páginas
Precio: 12,00€