The Weatherman (El Hombre del Tiempo) 1, el frenético cómic cyberpunk de Jody LeHup y Nathan Fox

El cyberpunk parece que vuelve a tener pegada. A medida que la sociedad se acerca a un punto en el que este subgénero está a un paso de pasar documental, el público comienza a poner los ojos en este tipo de historias de decadencia y transhumanismo. Este tipo de historias no dejan de ser un espejo distorsionador en el que se exageran algunas de nuestras dinámicas y eso atrae. Es un modo de ver fácilmente aquello que no se puede ver en las noticias.  

Algunos de los factores de este repentino interés sea que el mundo en el que parece estar siendo más absurdo de lo que ha sido nunca. Se ha aproximado por fechas a ejemplos pronosticados en las ficciones del siglo pasado. En algunos casos, hasta se ha sobrepasado. Y han terminado en darles la razón a más de una. Así que, tal vez se estén dirigiendo las miradas en búsqueda de respuestas que la realidad, por sí misma, parece ser incapaz de darlas.

The Weatherman (El Hombre del Tiempo) llega a las tiendas en el momento adecuado. Es inevitable ver en este cómic de conspiraciones algún paralelismo (aunque lejano) con cierto suceso en el Capitolio estadounidense. Siempre resultarán curiosas estas coincidencias temporales.

En cualquier caso, el cómic habla de Nathan Bright: un hombre del tiempo estrella al que todo el mundo adora. Sin embargo, rápidamente se tuerce la cosa cuando se le detiene y acusa por haber cometido el mayor atentado terrorista de la Historia de la humanidad. Algo que casi acaba con totalidad de la población terrestre. Pero hay un pequeño detalle: él no lo hizo.

Jody LeHeup es un talento ascendente dentro de la industria americana. Y, si bien ya ha dado obras de cierto calado, como Shirtlees Bearfighter, es aquí donde realmente ha conseguido sacar todo su potencial. Ha creado un cómic que nada tiene que ver con lo que ha estado desarrollando hasta el momento y eso ha causado que llegue a un público que le desconocía hasta el momento.

Leyendo este cómic, uno pasa por recordar referentes de la mejor clase: el cine de conspiraciones de los setenta, las películas de Hitchcock, las novelas de espionaje de John Le Carré, pero todo ello combinado en una trama llena de elementos bombásticos que es como un tren bala hasta que te deja mareado en tu destino. Subvierte algunos paradigmas y los adapta a lo que se quiere contar, insuflándolos de una nueva vida.

El ritmo con el que conduce este trabajo es sencillamente vertiginoso. Como lo es lo bien conducida una trama con multitud de giros que hace que la intensidad dramática no deje de ir a más. Por no hablar de los diálogos, ágiles y precisos. Este se siente muy visceral en algunos momentos, como algo que no se va a vivir jamás. Pero también tiene cierto aire de verdad dramática. Se mezclan, dinamizan y dinamitan multitud de tropos y esquemas argumentales y todos llegan a buen puerto.

Además, también es interesantísimo el amor contagioso a la imaginación que se transmite en todas y cada una de las viñetas. The Weatherman (El Hombre del Tiempo) parte de un concepto y lo mueve por territorios insospechados. Aunque todo parezca deslavazado, los acontecimientos se van produciendo de una forma lógica. Hay multitud de ideas refrescantes en todas las páginas, pero ninguna es aleatoria. El guion, por mucho que lleve todo al extremo, es muy sólido y satisfactorio.

Lo que el lector tiene aquí es otra demostración más de que determinado tipo de contenido no tendría cabida en el mainstream. Tiene un contenido que se nota que ha sido creado con total libertad, y eso ha conducido a tomarse determinadas licencias excesivas que hacen que trascienda el ser un mero divertimento. Toma una serie de riesgos y sale victorioso en una obra de esas que solo tienen cabida en este medio. Si la premisa ya es absolutamente ingeniosa, la obra entera no deja de crecer a página a página. Es mucho más de lo que parece.

El arte de Nathan Fox para este cómic está llamado a ser icónico. Sus diseños y su mundo tienen mucho gancho y no deja de sorprender a cada vuelta de página. Transmite esa sensación de frenesí omnipresente y un dinamismo que plasma a las mil maravillas las actitudes y los movimientos de los personajes. Es un trabajo que no suele ser visto para este tipo de historias, pero que aquí le va como anillo al dedo. También demuestra ser un artista tremendamente detallista, puesto que es imposible ver el más mínimo aspecto descuidado.

El color corre a cargo del productivo como genial. Y vuelve a dar en el clavo creando los colores de este universo. Apuesta por una paleta muy variada y viva, lo cual consigue transportar al lector a un futuro tan abstracta como concreta. A un cyberpunk ubicado en un lugar perfectamente identificable, pero sin que ello suponga sacrificar el aspecto pop. Tiene una estética muy imaginativa y verosímil. Evidentemente, resulta muy estimulante como se ha optado ese recurso en contraste con la crudeza y la oscuridad que esconden todos esos tonos festivos.

Norma Editorial trae en este tomo un recopilatorio de varias portadas, las biografías de los autores y, a modo de curiosidad, un enlace a una playlist con la banda sonora del título. Por supuesto, lo que uno se encuentra ahí es música electrónica cañera con artistas Magic Sword o Power Glove.

The Weatherman (El Hombre del Tiempo) es una obra que te atrapa y no te suelta hasta que acabes exhaustos. Un chute de speed que llega justo en un momento en el que no se deberían hacer demasiadas locuras. Una ventana a los problemas y conspiraciones del mañana. Que, para variar, no son tan lejanos a los nuestros.

Título: The Weatherman (El Hombre del Tiempo) 1 
Guión: Jody LeHup
Dibujo:  Nathan Fox
Color: Dave Stewart
Edición Nacional: Norma Editorial
Edición original: Image Comics
Formato:   Tomo rústica de 200 páginas a color
Precio: 20  €